Adicciones y educación

Marzo 2025

Especialista: Alejandra Libenson

Los niños no aprenden únicamente a través de las palabras, sino principalmente mediante el ejemplo que reciben. En este sentido, la adicción digital no surge de manera espontánea, sino que se construye desde los primeros años de vida, moldeada por las experiencias y hábitos que se les brindan. La exposición precoz a pantallas muchas veces actúa como un "chupete emocional" para calmar el llanto, manejar el aburrimiento o resolver situaciones incómodas. Sin embargo, esta solución rápida tiene un costo elevado: sustituye los vínculos humanos y las experiencias sensoriales ricas y complejas por relaciones mediadas por objetos tecnológicos, que ofrecen estímulos intensos pero carentes de la profundidad afectiva necesaria para un desarrollo saludable.

Esta dinámica no solo afecta las habilidades sociales y emocionales en el presente, sino que también sienta las bases para futuras adicciones en la adolescencia y la adultez, como la ludopatía, donde el placer se asocia principalmente a la interacción con pantallas en lugar de con personas.

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Limitar el placer digital de los niños y adolescentes no es un acto represivo ni una imposición arbitraria, sino una acción profundamente amorosa y necesaria para su bienestar emocional. Los límites claros y consistentes proporcionan una estructura predecible que reduce la ansiedad y fortalece el sentido de seguridad, similar a la diferencia entre cruzar un puente con sólidas barandas (que brinda confianza) y uno sin ellas (que provoca vértigo y miedo a caer). Estos límites ayudan a formar adultos emocionalmente sanos y resilientes, capaces de enfrentar frustraciones sin recurrir a escapes digitales.

Entre los síntomas de alerta que pueden indicar que un adolescente ha desarrollado una relación problemática con las pantallas se encuentran el bajo rendimiento escolar, la irritabilidad, el aislamiento, cambios en la alimentación y una evidente pérdida de contacto social. Prestar atención a estas señales y actuar a tiempo es crucial para revertir estos patrones y promover relaciones más humanas y significativas.

Problemas:

• Exposición precoz a pantallas como forma de calmar

• Falta de límites claros desde la infancia.

• Desvinculación emocional y aprendizaje adictivo desde los vínculos.

Soluciones:

• Capacitación emocional desde la primera infancia.

• Modelos coherentes de crianza desde el hogar.

• Políticas públicas preventivas, no sólo reactivas.

• Escuelas como espacios de educación emocional y de vínculos reales.